El Instituto Nacional de Estadísticas (INE) reveló este viernes el Índice de Precios al Consumidor (IPC) correspondiente al mes de abril. La inflación registró una fuerte alza mensual del 1,3%, un incremento que estuvo impulsado casi en su totalidad por el encarecimiento del transporte y, específicamente, de los combustibles.
El costo de la vida sigue golpeando el bolsillo de las familias chilenas. Según el último boletín del INE, durante el cuarto mes del año, diez de las trece divisiones que conforman la canasta del IPC aportaron incidencias positivas en la variación mensual del índice, mientras que solo dos presentaron bajas y una no registró variación.
El “efecto combustibles”
Las cifras demuestran que el gran responsable de esta alza fue la división de Transporte, la cual experimentó un considerable incremento del 8,0%.
El INE detalló que esta división anotó aumentos mensuales en seis de sus once clases. Sin embargo, la más importante y la que más castigó el bolsillo fue la de “combustibles para vehículos personales”, que registró una disparada del 27,9%.
Al desglosar los productos de esta categoría, las bencinas lideraron las alzas con un 25,3%, seguidas de cerca por el fuerte incremento del petróleo diésel, que se encareció en un 45,7%. Adicionalmente, el transporte de pasajeros por carretera contribuyó al alza general con un aumento del 5,0%.
Vivienda al alza y vestuario a la baja
Junto con el transporte, la división de Vivienda y servicios básicos también se sumó a las alzas con un incremento del 0,8%. Las restantes divisiones que influyeron positivamente contribuyeron en menor medida a la cifra final.
Por otro lado, el único alivio para los consumidores durante abril provino de las divisiones que consignaron bajas mensuales en sus precios. En este ítem destacó la categoría de Vestuario y calzado, que presentó una disminución del -1,8%, logrando amortiguar levemente el impacto de las alzas en el indicador general.

