Impacto en la cadena de abastecimiento: Robos de carga se incrementan cerca de un 30% en septiembre por Fiestas Patrias y obligan a extremar la seguridad en ruta
Las celebraciones de Fiestas Patrias no solo representan uno de los periodos de mayor consumo y flujo comercial del año en Chile. Para la industria del transporte de carga y la logística, el mes de septiembre conlleva además una crítica exposición a delitos en las carreteras, impulsada por la alta concentración de camiones destinados al abastecimiento de supermercados, centros de distribución, fondas y locales comerciales.
Durante las semanas previas a los festejos patrios, las denuncias y eventos de robos a transporte de carga experimentan un alza cercana al 30%, afectando de manera preferente a mercaderías de alta demanda estacional como alimentos, carnes y bebidas. Este fenómeno se inserta en un escenario sectorial complejo, considerando que balances de la Federación de Transportistas del Sur y de compañías aseguradoras ya habían advertido un incremento del 31% en este tipo de ilícitos durante el primer semestre del año anterior.
Anticipación y tecnología en ruta
Frente a esta coyuntura, las empresas de transporte y logística han debido reestructurar sus esquemas operativos para pasar de un modelo reactivo a uno de prevención activa antes de que las máquinas inicien sus trayectos.
Al respecto, Rodrigo Siñiga, jefe de seguridad en EIT Logística, enfatizó que en periodos de alta demanda la planificación previa resulta determinante: “La seguridad debe comenzar antes de que el camión salga a ruta. En nuestra experiencia, revisar recorridos, horarios, puntos de detención, niveles de exposición, y reforzar el monitoreo de cada vehículo es indispensable. El objetivo es que una mayor cantidad de movimientos no signifique una mayor vulnerabilidad para nuestros conductores ni para la carga”.
Para cumplir con este objetivo, el sector está apelando al uso intensivo de herramientas tecnológicas avanzadas, tales como sistemas de geolocalización GPS en tiempo real, delimitación de geocercas, sistemas de bloqueo remoto de motor y sensores para detectar desviaciones de ruta no programadas o aperturas no autorizadas de las puertas del contenedor.
“Hoy no basta con saber dónde está un camión. Necesitamos identificar cuándo se sale de su comportamiento esperado, conocer los puntos de mayor riesgo y tener capacidad de respuesta. En Fiestas Patrias, cuando aumenta el movimiento y se concentran determinadas cargas, esa anticipación se vuelve crítica”, añadió Siñiga.
Marco regulatorio y la Ley de Seguridad Privada
El reforzamiento de las medidas de seguridad por parte de las empresas coincide además con el avance en el despliegue del nuevo marco normativo fijado por la Ley 21.659 de Seguridad Privada. Esta legislación busca elevar las exigencias en regulación, fiscalización, autorización y capacitación de las personas y entidades que prestan servicios de resguardo en el país.
El reglamento de dicha ley establece estándares más estrictos para el personal de seguridad privada e implementa un sistema centralizado de registro y fiscalización a cargo de la Subsecretaría de Prevención del Delito, lo que impone a la industria logística el desafío de integrar la seguridad dentro de la operación diaria para asegurar la continuidad del suministro nacional durante las festividades.

