Tras una turbulenta semana marcada por la escalada de tensiones en Medio Oriente entre Estados Unidos e Irán, los mercados cerraron con señales de estabilización. En el plano local, el principal índice bursátil recuperó la barrera de los 11.000 puntos, mientras que en Wall Street el sector tecnológico impulsó al S&P 500 y al NASDAQ a nuevos máximos históricos.
Bolsa de Santiago recupera terreno
La plaza bursátil nacional logró revertir las pérdidas del jueves y finalizó la sesión del viernes en 10.992,09 puntos. Este impulso permitió que el S&P IPSA cerrara con un alza del 1,65%, alcanzando las 11.173,61 unidades.
Este repunte estuvo liderado por el avance de las principales acciones del mercado local, destacando las alzas de SQM-B (+3,26%), Falabella (+2,76%), BCI (+2,38%), Banco de Chile (+1,64%) y Santander (+1,36%). Por su parte, Latam registró una leve caída del 0,62%.
A pesar del buen cierre de jornada, el S&P IPSA acumuló un retroceso semanal del 2,23% en comparación a su apertura del lunes (11.445,80 puntos).
Máximos históricos en Wall Street
En Estados Unidos, el mercado cerró mixto pero con hitos importantes. El S&P 500 avanzó un 0,73%, fijando un nuevo máximo histórico en 7.160,42 unidades.
La gran estrella de la jornada fue el NASDAQ Composite, de fuerte componente tecnológico, que escaló un 1,63% para situarse en un récord de 24.836,60 puntos, fuertemente impulsado por un salto del 23% en las acciones de Intel. En contraste, el índice industrial Dow Jones cayó un 0,16% (49.230,71 unidades).
A nivel internacional, el panorama fue menos optimista:
- Europa: Los principales indicadores cerraron a la baja, incluyendo el DAX alemán (-0,11%), el CAC 40 francés (-0,84%), el FTSE 100 inglés (-0,75%) y el IBEX 35 español (-1,09%).
- Asia: Cierre mixto con alzas en el Nikkei 225 japonés (+0,97%) y el Hang Seng (+0,24%), frente a la caída del CSI 300 chino (-0,35%).
Dólar presionado por la incertidumbre global
En el mercado cambiario nacional, la divisa estadounidense experimentó un leve retroceso para ubicarse en $895,5, consolidando de todas formas un avance semanal de $16 respecto al lunes.
Felipe Cáceres, analista de mercados de Capitaria, explicó que la presión sobre la moneda responde directamente a la geopolítica: “La renuncia de Ghalibaf —presidente del Parlamento iraní y principal negociador— del equipo de paz redujo la probabilidad de un acuerdo antes del 30 de abril a apenas un 9%, disparando la aversión al riesgo global y dándole soporte al dólar”. Cáceres añadió que el contrapeso sigue siendo el cobre, cotizado en US$6,03 la libra, y proyectó que las decisiones de la Fed y el PIB de EE.UU. de la próxima semana serán claves.
Por su parte, Aline Moraes, de XTB, coincidió en que “la tensión en el estrecho de Ormuz sigue impulsando la demanda por activos refugio”, proyectando que el tipo de cambio mantiene un sesgo alcista con miras hacia los $906, aunque advierte posibles retrocesos técnicos.
Petróleo al alza
Finalmente, el riesgo sobre el tránsito marítimo en el estrecho de Ormuz volvió a encarecer los energéticos. El barril de Brent registró un alza del 0.95%, superando la barrera psicológica para ubicarse en US$ 106.07, mientras que el crudo WTI cerró la semana en US$ 94.96.

