Fiscales de La Araucanía destacan la perspectiva de género en el veredicto condenatorio de Martín Pradenas

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Foto: Captura pantalla @PJudicialChile

El pasado sábado se entregó el veredicto en contra de Martín Pradenas, declarándolo culpable de violación y abuso sexual a Antonia Barra, y de otros ilícitos que el Ministerio Público le imputó en contra de cinco víctimas. Tras esto, fiscales de La Araucanía valoraron el fallo asegurando que “la perspectiva de género fue un elemento indispensable” y que “viene a derribar los prejuicios”. Miguel Rojas, quien lideró la investigación contra el acusado, destacó en primer lugar que “la perspectiva de género fue un elemento indispensable para el tribunal para realizar su labor de razonamiento de todos los medios probatorios que fueron debidamente incorporados a lo largo de este juicio”.

“La Fiscalía, desde el comienzo en octubre de 2019, llevó a cabo su labor con perspectiva de género”, agregó, explicando que ello “tiene relación con eliminar prejuicios, superar estos imaginarios colectivos de cómo son estos delitos, de cómo son o cómo deberían comportarse las víctimas”. En ese sentido, precisó que “el tribunal recogió cada una de las argumentaciones del Ministerio Público dando cuenta de que, si bien es cierto en el ámbito penal lamentablemente es mal visto que una persona o una víctima nada haga frente a un acercamiento sexual no consentido, eso no aplica en este tipo de casos.

La perspectiva de género permitió derribar aquellos prejuicios, aquellos estereotipos y reconocer el fenómeno de los delitos sexuales y la valentía de cada una de las víctimas al momento de concurrir a las distintas etapas del proceso y, particularmente, al juicio oral para relatar de manera creíble cada uno de los hechos que les afectaron y que fueron ejecutados por el acusado Martín Pradenas”.

Rojas indicó que esta causa “comenzó y se hizo conocida a través del suicidio de la víctima que conocimos como Antonia, y que el lamentable suicidio de esta víctima permitió vislumbrar la existencia de otros hechos que el condenado venía ejecutando este mismo tipo de conductas en cuanto a agresiones sexuales respecto de otras víctimas, por lo menos del año 2010 a la fecha”. “El hecho de que no contáramos con Antonia no significó que estuviéramos con una deficiencia probatoria”, acotó, agregando que tras el veredicto “la sensación es de tranquilidad” porque se acogieron los argumentos y “satisfacción por un reconocimiento al trabajo de la Fiscalía”.